Poné play - Discurso de Perón 17 de octubre de 1945

miércoles, 12 de agosto de 2009

PORTADAS DE DIARIOS

EL JUEGO DE LAS DIFERENCIAS
























































































































































































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¿QUÉ TE PASÓ CLARÍN?
Tu portada fue la más original....
¿No te diste cuenta cuál fue el tema principal de tapa de los demás diarios?

sábado, 8 de agosto de 2009

En un hombre llamado RAFAEL CORREA

Rafael Correa Delgado nació el 6 de abril de 1963, en Guayaquil, Ecuador.Es graduado de Economía en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador, Doctor en Economía y Máster en Ciencias de Economía. Además, es Máster en Artes de Economía.Presidió en 1986 la Federación de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador (FEUPE) y la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (FEUC-G). También encabezó la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Economía, Administración y Auditoría en 1985. Fue Presidente y líder del movimiento político Acuerdo PAIS, que integran partidos y movimientos de izquierda y centroizquierda, así como organizaciones indígenas.Ocupa la Primera Magistratura del Ecuador desde el 15 de enero de 2007, cargo desde el que convocó a una Asamblea Constituyente y a un referendo constitucional, ganados ambos por amplio margen. Correa ha definido la necesidad de luchar en su país por una revolución ciudadana, consistente en el cambio radical, profundo y rápido del sistema político, económico y social vigente. Junto con otros mandatarios sudamericanos, también ha sido propulsor de la idea de refundar un nuevo socialismo para el siglo XXI en nuestra región.Anteriormente, Rafael Correa había fungido como Ministro de Economía y Finanzas de la República del Ecuador hasta el 2005, fecha en que abandonó el ejecutivo por discrepancias con la política económica que defendía su Presidente, y por las presiones de los organismos financieros internacionales a los cuales desafió en las negociaciones que encabezó. Su gestión se caracterizó por la defensa de posiciones nacionalistas y la defensa de los recursos naturales y los ingresos que estos generaban al país, principalmente los del petróleo, favoreciendo mecanismos como la reducción de la deuda pública y una mejor redistribución interna de dichos recursos.Como destacado académico, se ha desempeñado como Profesor Principal del Departamento de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) e instructor de Macroeconomía, Microeconomía, Economía Cuantitativa y Desarrollo Económico, de Economía Empresarial, director de SUR, Centro de Investigaciones Económicas y Sociales de la USFQ, entre otras responsabilidades universitarias y empresariales.Dirigió el equipo de investigación que realizó recientemente la Auditoría a la Deuda Externa del Ecuador, a la que ha calificado de "inmoral, ilegal e impagable", y tiene publicados varios libros sobre la vulnerabilidad de la economía ecuatoriana, así como otros artículos científicos, incluidos aquellos en los que evalúa la dolarización de la economía nacional y sus consecuencias.Rafael Correa está casado y tiene tres hijos.

viernes, 7 de agosto de 2009

EVO MORALES ¿Un indio en el poder?

El dirigente cocacolero nació el 26 de octubre de 1959 en Isallavi, ayllu Sulka, en la provincia Carangas de Oruro, en el seno de una familia indígena de siete hermanos, productora de papa y criadora de llamas. Creció sin zapatos, rodeado de alpacas. Estos animales se convirtieron en sus compañeros de sobrevivencia, de hambre, de miseria. Son el símbolo de su vida en el altiplano.
Estudiante notable, la escasez se convirtió en su mejor colegio. “La pobreza” –recuerda— “es símbolo de conocimientos. La pobreza –sobre todo para los aymaras y quechuas sometidos— es la mejor escuela de la vida.” Como tantos otros niños de su edad trabajó la tierra, hasta que una helada destruyó la cosecha familiar.
Al igual que miles de pequeños agricultores. Evo Morales emigró en la década de 1980 hacia tierras tropicales buscando una nueva ilusión: el cultivo de coca en el Chapare, en el centro del país...
Evo estudió y trabajó simultáneamente como ladrillero y panadero. No alcanzó, sin embargo, a terminar la secundaria, menos aun a realizar su sueño de ser periodista. Al finalizar el servicio militar se ganó la vida tocando la trompeta en una banda de música. Más tarde se convirtió en recolector de hojas de coca y, a partir de los finales de la década de los setenta, organizador sindical.
La coca, cuyas hojas se cosechan cuatro veces al año, es un arbusto originario de América del Sur. Sus hojas se han utilizado desde hace cientos de años por los aymaras y quechuas con fines ceremoniales, recreativos y alimenticios. Su consumo une a la comunidad, es un elemento de su identidad. Posee grandes cualidades nutritivas y medicinales, al punto que ha sido definida como el “supertónico del reino vegetal”. Su cultivo en las culturas indígenas tradicionales es pues ajeno al narcotráfico. Coca no es sinónimo de cocaína.
La coca se convirtió para Evo Morales en símbolo de las luchas sindicales y del poder político. La lucha de resistencia a las campañas para su erradicación y penalización lo enfrentó con la represión y la injerencia estadounidense en su patria. Un compañero suyo fue quemado por el gobierno acusado de ser narcotraficante. En 1997 un helicóptero de la DEA ametralló a un grupo de pequeños productores, asesinando a cinco de ellos. En el 2000 intentaron matarlo, pero la bala que le dispararon pasó rozándolo.
Organizador sindical, Evo fue nombrado... presidente de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba. Fue también fundador de un partido político, el Movimiento al Socialismo (MAS), unas siglas provenientes de un desprendimiento de la derechista Falange Socialista Boliviana, utilizadas por el movimiento cocalero para fines electorales.
El MAS está muy lejos de ser un partido de vanguardia con un programa político acabado. Por el contrario, se trata de una herramienta política que distintos movimientos sociales forjaron para impulsar sus demandas más sentidas. De una fuerza que busca incidir en la transformación descolonizadora (en palabras del próximo vicepresidente Álvaro García) de un Estado racista y excluyente en un país con una población mayoritariamente indígena...
Elegido como parlamentario en 1998 dona el 80 por ciento de su salario a sus compañeros enfermos o necesitados. En enero 2002, Evo fue expulsado del Parlamento por encabezar protestas contra la erradicación del cultivo de la coca. Sin embargo, ese mismo año retornó a la representación parlamentaria con más fuerza cuando el MAS ganó la quinta parte del Congreso.
El triunfo presidencial de Evo Morales se produce después de una larga e intensa lucha social que transformó la correlación de fuerzas en Bolivia y forjó una multitud de nuevos actores políticos. Los movimientos contra la privatización del agua, la Guerra del gas y la exigencia de nacionalizar los hidrocarburos, la convocatoria a una asamblea constituyente y la renuncia forzada de dos presidentes, cambiaron el mapa político de la sociedad boliviana y crearon las condiciones para la victoria de Morales y su partido. Su éxito no fue producto de la “normalidad democrática” sino de un estado general de rebelión de amplios sectores de la población. El resultado no fue el fruto de la acción parlamentaria de una sociedad altamente organizada sino de la emergencia de una coalición popular en un entorno de desintegración social.
La llegada al gobierno de Evo Morales estuvo acompañada de un intenso debate en la izquierda latinoamericana sobre el margen de acción de la nueva administración, la relación que construirá con los movimientos sociales y la forma en que enfrentará los grandes problemas nacionales. La legalización de la coca, la nacionalización de lo hidrocarburos, el llamado a una asamblea constituyente, la relación con Estados Unidos y con el MERCOSUR, son desafíos muy grandes. Hay quien ve en Evo un nuevo Lula y hay quien está seguro que será un nuevo Chávez. La moneda está en el aire, pero es innegable que un cierto aire de optimismo circula en los medios progresistas.

¿QUIÉN ES HUGO CHÁVEZ?


Hijo de dos maestros, Hugo de los Reyes Chávez y Elena Frías de Chávez, HugoChavez nacio un 28 de julio de 1954 en Sabaneta,Barinas. Sus estudios primarios fueron cursados en el Grupo Escolar Julián Pino, los secundarios en el Liceo Daniel Florencio O' Leary y los terciarios en la Academia Militar de Venezuela, egresando con el grado de Subteniente el 5 de julio de 1975 y con el titulo de licenciado en Ciencias y Artes Militares.
Durante sus estudios se forjó su amistad con Felipe Acosta Carles, con quien compartió lecturas e ideales bolivarianos. La muerte de Acosta Carles fue un duro golpe para el, entonces, mayor Chávez. En los días posteriores al 27 de febrero, el amigo vigilaba una zona afectada por los disturbios cuando una bala lo mató. "Yo me salvé porque tenía lechina"

Siguió el ascenso a Teniente Coronel a la par que los rumores acerca de sus ideales revolucionarios. Realizó una maestría de Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar, que dejó inconclusa debido a la asonada militar del 4F. En el año 1990 empezó el curso de Estado Mayor. Según comentarios atribuidos a otro militar, tuvo problemas para pasar una de las materias del curso, que versaba sobre información de operaciones militares. Finalmente aprobó supuestamente gracias a las diligencias realizadas por el entonces presidente Pérez. Durante los días previos a las primeras elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales, fue investigado por conspirar y detenido como medida de precaución. Siendo teniente coronel intentó derrocar al gobierno de Carlos Andrés Pérez con un golpe el 4 de febrero de 1992 en el que murieron casi cien personas. Fracasada la rebelión, se rindió y fue arrestado. A los dos años de prisión sin juicio se levantaron los cargos, y se le concedió un retiro honroso del ejército por el entonces presidente Caldera. En ese momento inició su movimiento político fundando el Movimiento V República. Fue elegido democráticamente presidente en 1998 con el 58% de los votos. Impulsó cambios fundamentales en la constitución de Venezuela, y se relegitimó volviendo a presentarse en elecciones en 2000, obteniendo el 60% de los votos emitidos. El descontento popular en Venezuela precipitó su caída después de tres días de huelga indefinida. Las Fuerzas Armadas se declararon en rebeldía por la dura represión de una protesta, en la que francotiradores y policías mataron a 16 personas y herido a 100. Chávez, acorralado, se entregó a una comisión de tres generales. Se dice que renunció el 12 de abril de 2002, después de que el estamento militar y la sociedad civil le pidieran la dimisión, y fue detenido en Fuerte Tiuna. El presidente de la asociación de los empresarios, Fedecámaras, Pedro Carmona, asumió la titularidad del gobierno de transición civil-militar de Venezuela de forma interina. El 13 de abril grupos chavistas se manifiestan en Caracas y se producen saqueos en comercios de la ciudad. El general Raúl Baudel se alza con una brigada de paracaidistas en favor de Chávez en Maracay. Jesús Briceño, nuevo ministro de la Secretaría, reconoce que Chávez no dimitió. El general Efraín Vásquez, comandante general del Ejército, dice que el gobierno provisional ha cometido errores y condiciona el apoyo militar. Marisabel Rodríguez dice que su esposo, Hugo Chávez, no dimitió y lo tienen secuestrado. Dirigentes chavistas emiten desde el canal público VTV y dicen que controlan Miraflores. El vicepresidente Diosdado Cabello asume la presidencia ante Lara. Carmona anuncia su dimisión y reconoce a Cabello. A las 2.50 horas El depuesto presidente Chávez aterriza en el Palacio de Miraflores para asumir de nuevo el cargo y hace un llamamiento a la calma. Los militares detenían en Fuerte Tiuna al presidente interino, Pedro Carmona. El Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunció que la coalición opositora Coordinadora Democrática consiguió las firmas necesarias para pedir un referéndum revocatorio contra Hugo Chávez, que se celebró el 15 de agosto de 2004 y del que se proclamó ganador entre acusaciones de fraude de la oposición. El ganador oficial, Hugo Chávez, se mostró eufórico tras conocer su triunfo. El mandatario no tardó en salir al balcón del Palacio de Miraflores para agradecer a Dios "esta victoria, limpia, transparente y contundente del pueblo venezolano" ante cientos de partidarios.
Tiene cuatro hijos Rosa Virginia y María Gabriela junto a su ex esposa Nancy Colmenares, Hugo y Rosinés fruto de su segundo matrimonio con Marisabel Rodríguez.
Ha recibido diversas condecoraciones: Estrella de Carabobo, Cruz de las Fuerzas Terrestres, Orden Militar Francisco de Miranda, Orden Militar Rafael Urdaneta, Orden Militar Libertador V Clase.
En las Fuerzas Armadas Nacionales ha ocupado variados cargos:
Comandante del Pelotón de Comunicaciones, Batallón de Cazadores Cedeño, Barinas/Cumaná, 1975-77.
Comandante de Pelotón y Compañía de Tanques AMX-30, Batallón Blindado Bravos de Apure, Maracay 1978-79.
Comandante de Compañía y Jefe del Departamento de Educación Física en la Academia Militar de Venezuela, 1980-81.
Jefe del Departamento de Cultura de la misma Academia en 1982. Comandante Fundador de la Compañía José Antonio Páez, Curso Militar, Academia Militar de Venezuela, 1983-84.
Comandante del Escuadrón de Caballería Francisco Farfán, Elorza (Apure, 1985-86).
Comandante Fundador del Nucleo Cívico-Militar del Desarrollo Fronterizo Arauca-Meta, 1986-87-88.
Jefe de Ayudantía del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, Palacio Blanco, Miraflores, 1988-89.
Oficial de Asuntos Civiles, Brigada de Cazadores, Maturín, 1990. Comandante del Batallón de Paracaidistas Coronel Antonio Nicolás Briceño, Cuartel Paéz, Maracay, desde 1991 hasta el 4 de febrero de 1992.

¡CUIDADO! El retorno está cerca


MEMORIA: El cuento de la (Casa) Tía

Para De Narváez la billetera es muy importante. Y resguardarla implica tomar decisiones difíciles, como despedir a miles de personas.
por Eduardo Anguita

Francisco De Narváez basó su fortuna empresaria en la que su familia materna, los Steuer, pudo rescatar cuando, perseguidos por el nazismo, dejaron Praga en 1939. Los Steuer eran socios de los Deutsch, que también se fueron de Checoslovaquia cuando llegaban las tropas alemanas. Estas dos familias habían desarrollado un comercio llamado Te-Ta, que significa Casa Tía en checo. En el exilio forzoso, los Steuer-Deutsch desembarcan al año entrante en Colombia, luego a Ecuador y, apenas iniciado el gobierno de Juan Domingo Perón, llegan a la Argentina y también al Uruguay. En el lado oriental del Río de la Plata instalaron Tata –que es un sinónimo de Tía– y de este lado le pusieron Casa Tía. El primer local fue en Suipacha 147, pleno centro.El concepto comercial era bastante innovador respecto del que se usaba en este lugar del mundo. La originalidad del modelo consistía en colocar góndolas redondas, como islas, con útiles, golosinas y chucherías de todo tipo, con una caja en cada góndola. Hasta ese momento, el comercio minorista en la Argentina y el resto de América latina era el del almacén, la librería o la mercería. El éxito de estas dos familias se basó no sólo en la originalidad del modelo, sino también en la capacidad de inversión que tenían. Dado su avance arrollador, entre el ambiente de comerciantes, que se sumaron al tufillo antisemita existente, corrió el rumor de que, Tía era el anagrama de Tiendas Israelitas Asociadas. Pequeño error: estaba inscripta como Tiendas Industriales Argentinas. Pasaron los años y la Tía crecía, con un esquema familiar. Así, cuando Francisco De Narváez era un adolescente que cursaba la secundaria, decidió dejar de estudiar y sus padres lo dejaron sumarse a Tía, con lo cual dejó truncos sus estudios. Allí trabajó un tiempo, se retiró y volvió en 1993, en pleno menemismo. Para entonces ya entraban cadenas internacionales y se construían shoppings, pero la ventaja de Tía era que tenía casi medio siglo en el mercado y 51 locales desde Jujuy hasta Tierra del Fuego.De esas tiendas, además, las familias habían pasado a otros rubros y conformaron un grupo que incluía cítricos Ayuí, Inta (una empresa de telas para guardapolvos), la línea aérea Lapa, Econo y Paseo Alcorta, entre otros emprendimientos. La vuelta de Francisco. El reingreso de De Narváez a los negocios de la Tía fue impresionante. Según su reformulación, de los 5.000 empleados sobraban nada menos que 3.500. Según consta en un paper que presentó en un encuentro en la Universidad de Harvard: “La mayoría de la gente que despedí tiene más de 25 años de experiencia en Tía; en conjunto me deshice de 5.000 años de experiencia. En un momento la empresa perdió su cultura; todo lo bueno y lo malo. Despedí a todos, desde cajeros hasta asistentes de gerentes. Gente que en el pasado había dirigido la empresa y, ahora, si no estaban de acuerdo con una idea, no la llevaban a cabo. Fue una decisión difícil de tomar y aún vivo con eso todos los días. No tiene sentido pensar en forma justa. No hay justicia”.La última frase, para quien pretende convertirse en un líder peronista del siglo XXI, resuena demasiado fuerte: “No tiene sentido pensar en forma justa”, equivale a decir que el actual diputado nacional De Narváez, sentado sobre una fortuna construida por su familia sobre la base del esfuerzo de trabajadores argentinos, quiere terminar con cualquier vestigio de pensamiento justo si pudiera hacerse de la conducción del justicialismo. También debería alertar a los trabajadores del multimedios América, donde De Narváez se hizo fuerte, qué futuro les esperaría si se volviera al genocidio laboral del menemismo, donde De Narváez se movía como pez en el agua. Está claro, el empresario dijo lo que piensa a los académicos y empresarios con los que compartió ideas en Harvard, cuna del neoliberalismo. La operación Tía. La liquidación era muy complicada y requería secreto. Lo que circulaba era que se trataba, en realidad, de un proceso de reinversión en la compañía. El plan Rumbo al ’99 era un plan de inversión de obligaciones no negociables, conseguidas a buena tasa, para abrir locales. Entonces, alineó a toda la compañía detrás de ese plan estratégico para generar motivación, y comunicó a los gerentes y empleados que la idea era llegar a posicionarse como líder nuevamente. Quizás esa idea de liderazgo empresario fue la que lo motivó a su aspiración de ser líder del partido mayoritario argentino.El proyecto maestro contemplaba un plan de comunicación que “bajaron” a los gerentes en un evento donde participó De Narváez. Todos salieron motivados, sentían que habían recuperado la mística de la compañía apoyados en el discurso de De Narváez. Discursos desde la absoluta capacidad de echar a quien no le gustan sus palabras. Discurso que, más que seducir, induce a la obediencia. Ese es el hombre que, además de aquel plan maestro, hoy tiene otro sueño maestro: liderar el peronismo del nuevo siglo. A principios de los ’90, cuando Francisco De Narváez estaba cómodo con el lugar de empresario menemista eligió los principios filosóficos de Casa Tía. Se decidió por tres que sonaban muy bien: honestidad, sencillez y ética. Sin embargo, resultó un umbral demasiado alto para los resultados que cosechó: a poco de inculcarlos entre los empleados, contrató a una consultora para que le hiciera una encuesta interna: siete de cada diez consultados dijeron “Tía no es honesta”. Con respecto a la sencillez, como número uno de Tía, De Narváez no la cultivaba. Solía llegar al mediodía a la oficina después de hacer deportes, bronceado, y tenía una máquina de gaseosas de su uso exclusivo para tomar la versión de Pepsi de bajas calorías. Era un problema si no había latitas con gaseosa. Lo mismo con los yogures Ser –también diet– que llevaban jalea.Tal era la necesidad de consumir productos dietéticos que, cuando viajaba a su ostentosa casa en Villa La Angostura, tenía un ritual: llegaba en su Cessna Citation 5 al aeropuerto de Bariloche, ahí lo esperaban con el jeep Cherokee, que previamente debía pasar por el local de Tía de Bariloche para aprovisionarse de suficientes latitas de gaseosa y vasitos de yogur.En cuanto a la ética, es más complicado graficarlo. En todas las comunicaciones internas, Tía insistía que no estaba en venta. Pero, en secreto, De Narváez y Andy Deutsh, su socio, heredero al igual que él, tenían la decisión tomada desde 1996 de venderla y estaban en negociaciones para encontrar el mejor postor. Una cruzada solidaria. De Narváez, hoy diputado nacional y aspirante a gobernador de Buenos Aires de la mano de algún tejido con Felipe Solá presidenciable, todo de la mano de Eduardo Duhalde, supo ser por entonces un gran motivador. Armó una “cruzada solidaria” que terminó donando más de un millón de pesos a 60 escuelas que eran elegidas por los votos de empleados y clientes. Para que la gente confiara, directamente les entregaba el producto a los colegios. Desde inodoros hasta materiales de obra para hacer un galpón. La de integración con la comunidad era excelente. Y a los empleados también los estimulaba. Por ejemplo, a las cajeras que más recaudaban les daba un pin de oro de regalo. Entre los empleados de Bariloche armaron una brigada de pintores que iba a las escuelas junto a los bomberos voluntarios. La campaña terminó con una videoconferencia con los colegios, donde alguno de los gerentes lloró cuando hablaba con alumnos de un colegio para chicos discapacitados de Jujuy.El doble discurso era importante. Al mismo tiempo que sostenían una campaña asegurando que eran una empresa de capital nacional –el único súper que quedaba, junto con Coto– estaba valorizando Tía para venderla, finalmente, a un fondo de inversión de capitales más que dudosos.Subirse al avión. Como parte de las acciones públicas para reafirmar que la compañía no estaba en venta, De Narváez y Andy Deutsh (el otro accionista importante de Tía, descendientes de las familias fundadoras), subieron en un Boeing 757 a 60 periodistas, proveedores y empleados para la inauguración de un local en Ushuaia. Pero hubo una picardía para que los periodistas tuvieran algo que informar: el día anterior, alguien hizo correr el rumor de que Tía estaba en venta, y hasta le ponían un precio. Esa nota apócrifa, cuya mano autora nunca se dio a conocer, era muy funcional a lo que pasaría en la capital de Tierra del Fuego una vez que aterrizaran De Narváez y la comitiva. Durante el acto inaugural, Deustch, para contradecir el rumor creado por ellos mismos, dijo “Tía no tiene, no busca, ni quiere novia”. Y subrayó el logo de la empresa “50 años mirando al futuro, pensamos en los chicos, creemos en la educación, apoyamos al país”. Por si había dudas, la frase final fue “No vamos a vender”. Tras los aplausos, los periodistas presentes querían indagar, ante lo cual Deutsh y De Narváez dijeron que brindarían una rueda de prensa en el hotel donde se hospedaban. Pero, para evitar preguntas incómodas, con Deutsh como piloto, ambos se subieron a un avión.Las dudas se despejaron definitivamente cuando, a principios de 1999, se formalizó la compra de Tía por parte del Exxel Group, presidida por el ex Citibank Juan Navarro, que manejaba fondos multimillonarios y formaba parte, al igual que De Narváez, del entorno de empresarios amigos de Carlos Menem. Exxel ya estaba en el rubro súper en Norte, asociado con la cadena francesa Promodes. Tía se iba a la basura. Los locales estaban trabajando con el mínimo de gente, De Narváez ya había echado a la mayoría. Una manera de “valorizar la compañía”, vendida en 600 millones de dólares. El día que se producía el traspaso, De Narváez citó a algunos de los gerentes, que iban a cobrar su indemnización. De parado, como de apuro, les dijo: “Los quiero saludar, les quiero agradecer y decirles que me van a seguir viendo… en las fotos de las revistas. Chau”. Se dio media vuelta y se fue. Ya había cobrado una cifra millonaria. Otros horizontes lo esperaban. Otras batallas tenía para librar. Quizá ya maduraba su aspiración de convertirse en una figura relevante del peronismo. Claro, no sabía que los tiempos del menemismo, algún día podían terminar.

JOSÉ MARTÍ (1853-1895) CUBA

Primogénito de modestos inmigrantes, José Martí, sin renegar nunca de su raíz hispánica, se sintió fruto de Cuba, la tierra que lo vio nacer. Siendo todavía un niño, los espectáculos cruentos de la esclavitud lo hicieron pronunciar un juramento: "lavar con su vida el crimen". Al despuntar su adolescencia, era ya un luchador contra el colonialismo, que lo condenó a trabajo forzado, con cadena y grillete al pie, en un presidio político cuyos horrores denunciaría y en el que forjó paradójicamente, su libertad espiritual, su ética militante, con la que llegó a predicar una guerra de liberación "necesaria", pero "sin odio".
Su destierro en Madrid y Zaragoza, donde hizo estudios, le confirmó, por un lado, su vinculación con el espíritu rebelde del pueblo de España y por otro, que nada podía esperar Cuba de sus gobiernos, monárquicos o republicanos. Su peregrinación por México, Guatemala y Venezuela le hizo experimentar los problemas de las nuevas repúblicas todavía lastradas por vicios coloniales. Su estancia de cerca de quince años en Estados Unidos le permitió conocer a fondo los grandes creadores de la cultura, los méritos y peligros de su sistema social, las características de su pueblo y la tendencia imperialista creciente de su gobierno.
Este periplo vital quedó expresado en una obra literaria y periodística de primera magnitud, que adquirió su definitivo impulso a partir del viaje de Martí a Venezuela en 1881. El orador del discurso en el Club de Comercio de Caracas, el editorialista de la Revista Venezolana , el poeta de Ismaelillo , el autor del Prólogo al Poema del Niágara de Juan Antonio Pérez Bonalde, es ya el iniciador de una nueva literatura hispanoamericana que va a tener un Rubén Darío –quien al caer Martí en Dos Ríos lo llamó "Maestro"– su cabeza más visible.
No se dedicó Martí, sin embargo –y esa es otra lección de la parábola de su vida– a labrarse un renombre literario, sino que puso podo su genio verbal, como orador y como periodista, al servicio de la causa de Cuba y de la que llamara, en páginas memorables, "Nuestra América", a cuya concientización dedicó el testimonio de sus Escenas Norteamericanas.
Vida toda ella dominada por la eticidad, por el sentido del deber y el sacrificio, cuando José Martí proclama el Partido Revolucionario Cubano, el 10 de abril de 1892 en Nueva York, los humildes emigrados en la Florida ya empezaban a llamarlo con un apelativo –el Apóstol– que significativamente rebasaba los marcos políticos habituales.
A partir de aquella proclamación precedida por un discurso fundador del nuevo proyecto República –"Con todos, y para el bien de todos", pronunciado en el Liceo de Tampa el 26 de noviembre de 1891–, la actividad revolucionaria de Martí alcanza una intensidad sobrecogedora, reflejada en sus discursos, en sus artículos en el periódico Patria, en su epistolario y en sus viajes incesantes, incluyendo los que tuvo que hacer para asegurar la incorporación de los dos generales más prestigiosos de la Guerra de los Diez Años: Máximo Gómez, elegido General en Jefe del Ejército Libertador, y Antonio Maceo.
En el citado discurso Martí había dicho: "O la República tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de sí y el respeto, como de honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás: la pasión, en fin, por el decoro del hombre, o la República no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestros bravos".
Principios de esta fecundidad aparecen en los documentos que debieron inspirar, al término de la guerra, la república martiana, tales como el artículo Nuestras ideas, Manifiesto de Montecristi y las últimas cartas a Federico Henríquez y Carvajal y a Manuel Mercado. Según éstos y muchos otros textos, la República sería una democracia integral, sin privilegios de raza ni de clase, fundada en el disfrute equitativo de la riqueza y la cultura, y en reivindicación de las masas productoras.
Por otra parte, en la citada carta a su confidente mexicano, pocas horas antes de caer en combate, le escribió: "...ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber –puesto que lo entiendo y tengo ánimos con qué realizarlo". Ese deber consistía para Martí en impedir a tiempo, al independizarse Cuba de España, que un nuevo imperialismo se extendiera por las Antillas y cayera con mayor fuerza aún sobre las tierras de América.
Para eso, pues, y no sólo para liberar a Cuba de la colonia española, organizó José Martí la nueva guerra, en la que cayó, el 19 de mayo de 1895.
En lo hondo del pueblo la parábola martiana siguió manando lecciones y reclamos, pues como le dijo también a Mercado: "Sé desaparecer, pero no desaparecerá mi pensamiento".
Su mayor gloria está en que supo hablar a los pobres y a los niños, en que supo vivir y morir por ellos. Seguirá, por consiguiente, iluminándolos con su ejemplo, ya que su obra en la tierra que lo vio nacer, en la tierra toda, no tiene fin.

Juana Azurduy

Juana Azurduy
(Letra: Féliz Luna - Música: Ariel Ramírez)

Juana Azurduy,
flor del Alto Perú:
no hay otro capitán
más valiente que tú.

Oigo tu voz
más allá de Jujuy
y tu galope audaz,
Doña Juana Azurduy.

Me enamora la patria en agraz,
desvelada, recorro su faz;
el español no pasará
con mujeres tendrá que pelear.

Juana Azurduy,
flor del Alto Perú,
no hay otro capitán
más valiente que tú.

Estribillo
Truena el cañón,
préstame tu fusil
que la revolución
viene oliendo a jazmín.

Tierra del sol
en el Alto Perú,
el eco nombra a
úna Túpac Amaru.

Tierra en armas que se hace mujer,
amazona de la libertad.
Quiero formaren tu escuadrón
y al clarín de tu voz
atacar.

La crisis es financiera, energética, alimentaria y ambiental.

Entrevista a Jorge Beinstein
Por Fernando Krakowiak

Jorge Beinstein es uno de los pocos economistas que en pleno auge del modelo neoliberal caracterizó la globalización como la antesala de una crisis mundial. Afirma que el capitalismo se ha convertido en un sistema que destruye fuerzas productivas. Asegura que es un error trazar divisiones entre empresas productivas y financieras porque ambas están muy vinculadas. Y sentencia que luego de esta crisis no se volverá a la prosperidad pasada.

Jorge Beinstein es uno de los pocos economistas que en pleno auge del modelo neoliberal caracterizaron a la globalización como la antesala de una crisis mundial. Sus pronósticos fueron desestimados por una amplia mayoría de intelectuales conservadores y liberales, que entonces creyeron ver una reconversión superadora del viejo capitalismo keynesiano. Sin embargo, el desprestigio que las recetas neoclásicas experimentaron en América latina desde fines de los ’90 y el reciente colapso del sistema financiero internacional revalorizaron su voz en los círculos académicos. Hace pocos días estuvo en la Feria del Libro presentando su libro Crónica de la decadencia y Cash aprovechó para conversar con él sobre las perspectivas que se abren en el nuevo contexto.


¿Por qué la crisis actual debe ser vista como la expresión de la fase terminal del capitalismo y no como una crisis cíclica más dentro del sistema?
–Primero por su magnitud. Hasta ahora en los planes de salvataje se insertaron 8 billones de dólares cuando los ingresos fiscales de los países del G-7 son iguales a 10 billones. Se calcula que la masa especulativa global en este momento asciende a 1000 billones. Cuando fue la crisis de 1929, el 3 por ciento de los estadounidenses estaba vinculado con la especulación bursátil y en este momento es casi el 60 por ciento. Ahora bien, esta crisis también es diferente en términos cualitativos. No es sólo una crisis financiera sino también una crisis energética, alimentaria y ambiental. Algunos analistas relativizan el supuesto carácter terminal de la crisis diciendo que el capitalismo está en crisis desde que surgió y sin embargo no para de expandirse. –Siempre están los que piensan que el capitalismo llegó para quedarse. Es una utopía conservadora potenciada por un sistema que desde sus orígenes se las ingenió para superar todas las crisis de sobreproducción. El problema es que a partir de los ’70 se empiezan a manifestar elementos de crisis que no son sólo de sobreproducción sino también de subproducción, pese a que en los viejos debates se consideraba que estas crisis habían desaparecido junto con las civilizaciones anteriores al capitalismo.

¿Cómo es posible que al mismo tiempo haya una convergencia entre una crisis de sobreproducción y otra de subproducción?
-Lo que pasa es que la sucesión de crisis de sobreproducción, siempre superadas o al menos amortiguadas, fue generando elementos de depredación energética, ambiental y agrícola que están devorando al capitalismo. Las crisis de sobreproducción nos diferenciaban del precapitalismo porque antes solo se conocían los ciclos más largos, las crisis de civilización, pero resulta que al final no éramos tan originales y también terminamos teniendo crisis de subproducción. El capitalismo se fue convirtiendo en un sistema que destruye fuerzas productivas. En los próximos años va a haber menos energía, menos capacidad de producción industrial y menos alimentos por habitante. La producción de alimentos creció de manera espectacular. –El problema es el sistema social, porque en realidad lo que se está produciendo crecientemente es soja para los chanchos y maíz para elaborar combustible. Ese maíz ya no puede ser considerado un alimento. Es un insumo para la producción. A nivel mundial, la cantidad de alimentos por habitante disminuye. Además, el desarrollo agrícola de avanzada ha llegado a un nivel tal de exacerbación de la productividad que está destruyendo la tierra, el recurso de base para la producción agrícola. Al utilizar glifosato para cosechar soja se logra aumentar la productividad por hectárea, pero en diez años la productividad va a terminar siendo menor a la que se tenía cuando se empezó a utilizar ese insumo. Si el maíz se destina a la producción de biocombustibles va a haber más energía. –Se produce más energía de origen agrícola, pero cuando se calcula la totalidad de la producción energética (tomando en cuenta petróleo, gas, energía nuclear, solar y biocombustibles) y se lo divide por la cantidad de habitantes, se observa que desde fines de los `80 la producción de energía por habitante está empezando a caer. Usted me podría decir que la gente puede vivir mejor consumiendo mucha menos energía, pero eso significa pensar en otro modelo de sociedad. La Agencia Internacional de Energía, que siempre había negado el Peak-Oil, en 2005 distribuyó un borrador titulado “Posibles medidas ante un eventual colapso energético”. Allí proponen prácticamente la eliminación del transporte privado, la descentralización de la industria y la descentralización política y administrativa. Ahora bien, que alguien explique cómo haría para funcionar la sociedad capitalista actual con esas reformas. En la última cumbre del G-20, los líderes mundiales afirmaron que ésta no es una crisis del capitalismo sino una crisis de origen financiero que se revierte con mayor regulación sobre los mercados. –Es un error trazar una división entre el sector financiero y el productivo. Hace un cuarto de siglo, las 200 más grandes corporaciones estadounidenses hacían negocios financieros y los mismos representaban cerca del 10 por ciento de sus beneficios. En la actualidad, esos beneficios están entre el 40 y 45 por ciento. En los últimos treinta años, las empresas productivas llevaron adelante esa reconversión porque hubo una desaceleración de la demanda y los excedentes de capital se fueron destinando al sector financiero. Esa es la economía capitalista realmente existente. Por lo tanto, si se pone fin al negocio financiero, muchas empresas supuestamente pertenecientes al mundo productivo deberán cerrar sus puertas. General Motors está al borde de la quiebra, pero en los últimos años una de las formas que había encontrado para sobrevivir era la multiplicación de negocios financieros. Además, no solo está el problema de las empresas. La sociedad de consumo en Estados Unidos y Europa sólo fue posible con la financiarización de los consumidores, que sirvió para amortiguar la crisis de sobreproducción. Se fue postergando la resolución de los problemas. –Sí, pero las dificultades son cada vez mayores. Ahora están haciendo los salvatajes, pero el problema no es de liquidez sino de solvencia. Aunque la tasa de interés baje a cero la persona que ya está endeudada no va a querer seguir endeudándose para consumir. Lo que quiere es conseguir un trabajo seguro. Se llegó a una situación de sobrecarga de deudas para financiar las compras y también hay un límite en cuanto a la posesión de objetos. El problema de la industria automotriz se explica en parte por la saturación de automóviles que existe en los países ricos.

¿Esta situación se puede revertir?

–No hay cómo hacerlo. Lo que se hizo desde los ’70 hasta ahora fue simplemente amortiguar la crisis. Ahora bien, yo no estoy diciendo que esta situación lleve a un derrumbe inmediato del sistema. Es un proceso de decadencia que se puede amortiguar, pero ya la vieja prosperidad no vuelve.


¿Durante cuánto tiempo se puede amortiguar una crisis?

Si el capitalismo puede amortiguar un desenlace terminal durante cien años es porque ese desenlace dejó de ser terminal. –La degeneración parasitaria del capitalismo empezó hace casi un siglo. La dominación del capital financiero es de fines del siglo XIX. El capitalismo consiguió sobrevivir, pero lo hizo en condiciones cada vez peores. La etapa actual es una exacerbación de la decadencia, pero nadie sabe lo que puede pasar. La crisis propone y la cultura dispone. La ventaja que tiene el sistema actual es que sus principios fundantes, como el individualismo, están muy arraigados en cultura moderna. –Una de las características que han tenido las últimas décadas es que todo el planeta se hizo burgués, más allá de algunos enclaves. La civilización burguesa es una cultura planetaria. La cuestión es hasta qué punto esa cultura es viable. Puede haber una superación, pero también se puede entrar en decadencia. En otros períodos históricos la crisis hizo pensar en la posibilidad de un cambio y hubo rebeliones populares generalizadas, pero ahora predomina la apatía. –La magnitud de la crisis dejó a muchos ciudadanos paralizados. No hay que olvidar que el neoliberalismo provocó una desestructuración social terrible. La falta de reacción puede ser la expresión de una profunda decadencia cultural, pero también puede ser la calma que precede a la tormenta. El analista Zbigniew Brzezinski dejó de lado sus habituales reflexiones sobre política internacional y desde hace algún tiempo viene advirtiendo sobre el peligro de motines sociales en los Estados Unidos. Por ahora no hubo reacciones violentas, pero no se lo debe descartar.

En este contexto, ¿qué margen de acción tiene la gestión pública? ¿Da lo mismo Barack Obama que George Bush?
–La llegada de Obama refleja la crisis de la alternativa más radical del capitalismo, que era Bush. Los grandes partidos no pudieron imponer a sus candidatos tradicionales y terminó ganando un outsider de la política que encima es negro. Ahora bien, eso no significa que Obama implique un cambio de sistema. Está haciendo los mismos salvatajes que Bush y aumentó el gasto militar.

También les dio algunas señales a los sindicatos diciéndoles que ésta es su hora.

–Por ahora son sólo palabras porque los salvatajes son financieros. No hay redistribución del ingreso en los Estados Unidos. Los salvatajes tienen rostro keynesiano, pero están queriendo salvar lo que viene de la era neoliberal. Si quiere llevar adelante un verdadero programa keynesiano tampoco le va a ser fácil. Por ejemplo, si decide prohibir la importación de productos chinos, va a tener un conflicto muy importante con empresas estadounidenses que se radicaron en China para seguir siendo rentables. Con esto no quiero decir que no haya alternativas. Lo que digo es que las verdaderas alternativas no están dentro del sistema capitalista. EL IMPACTO DE LA CRISIS INTERNACIONAL EN LA REGION “Los gobiernos progresistas tendrán que definirse”

¿Qué impacto tendrá la crisis sobre Latinoamérica?

–Latinoamérica en muchos sentidos anticipó la crisis del neoliberalismo. En la región, ese modelo entró en crisis a fines de la década pasada y en los elencos gobernantes se puede ver una suerte de emergencia posneoliberal. A nivel de la economía no tanto porque ese progresismo latinoamericano pudo sostenerse y avanzar por la prosperidad mundial. Fue un antineoliberalismo que se apoyó paradójicamente en la última prosperidad del neoliberalismo que vivieron los países desarrollados. Ahora estos gobiernos progresistas están frente a una disyuntiva terrible. Si siguen como hasta ahora, la situación va a ser insostenible porque el mundo cambió. El auge exportador, que había permitido algunos avances sociales sin tocar mucho el sistema, terminó. En estos momentos, la situación se está poniendo grave porque hay una pelea muy fuerte por el ingreso y muchos de los gobiernos progresistas de la región van a tener que definirse. Van a tener que radicalizarse hacia la izquierda o la derecha se los va a terminar devorando. Hasta ahora expresaron más la crisis del neoliberalismo que la afirmación de un movimiento de transformación.

¿Las medidas que tomó el gobierno de Cristina Kirchner en respuesta a la crisis internacional en qué dirección van?
–Creo que en un principio estaban convencidos de que el sistema de equilibrio que mantuvieron, sobre todo durante la gestión de Néstor Kirchner, se podía prolongar durante mucho tiempo y terminaron reaccionando tarde. La nacionalización de las AFJP fue una medida correcta, pero debería haberse hecho antes y sobre la base de una gran concientización popular. Además, en el conflicto con la burguesía rural se equivocaron porque avanzaron con las retenciones móviles cuando los precios estaban por empezar a caer y encima terminaron permitiendo la reconstitución de la derecha. Ahora tienen por delante un escenario muy difícil porque no sólo son rechazados por las elites sino por amplios sectores de las capas medias.

¿La restauración conservadora es inevitable?

–Es cierto, pero es una derecha con cuerpo grande y cabeza chica porque no tiene proyecto. Cuando Carlos Menem llegó al poder tenía un proyecto porque el sistema de Europa del Este se estaba derrumbando y el neoliberalismo parecía dar respuestas para todo, pero ahora son bandidos sin proyecto.

¿Qué pueden hacer Cobos, De Narváez o Prat Gay?
Lo primero que van a hacer es eliminar impuestos al sector rural y entonces no van a tener más alternativa que ajustar el gasto público y pedir dinero prestado. Eso es volver a los ‘90, pero no creo que sea tan fácil imponer esas recetas porque hubo un cambio en la sociedad. ¿Qué debería hacer el Gobierno para tratar de ponerle freno a esa avanzada? –Debería nacionalizar los ferrocarriles y mejorar rápidamente su funcionamiento para ganar apoyo popular. También armar un ministerio de economía social y poner al sistema financiero en función de ese proyecto. Van a enfrentar resistencias, pero si no se hace nada van a terminar mal. Algunos dicen que no pueden avanzar porque no hay cuadros políticos suficientes, pero los cuadros políticos se forman cuando las cosas se van haciendo. No estoy diciendo que haya que transformar el ejercicio del poder en una aventura. Lo que digo es que hay que tomar la iniciativa.


Nota: Jorge Beinstein es economista egresado de la UBA y doctor de Estado en Ciencias Económicas de la Universidad de Franche Comté-Besançon, Francia. Fue director del Centro de Estudios Multidisciplinarios en Innovación Tecnológica y Prospectiva en la Universidad Nacional de La Plata y profesor titular de la cátedra “Historia económica y social general” en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. También se desempeñó como docente e investigador en Maison des Sciences de l’Homme, Institut National Agronomique de Paris-Grignon, Universidad de Franche Comté-Besançon y Conservatoire National des Arts et Métiers. Actualmente es profesor titular de la Cátedra Libre Globalización y Crisis en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, profesor del Doctorado en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Matanza y coordinador del Observatorio Internacional de la Crisis, organización que agrupa especialistas de Europa, Asia, América y Africa.

Perdón, perdón... qué grande sos

CARTA DEL SECRETARIO DE CULTURA, JORGE COSCIA, EN RESPUESTA A LAS CRÍTICAS RECIBIDAS POR SU ACTO DE ASUNCIÓN


JORGE COSCIA

Secretario de Cultura de la Nación


El martes pasado, durante la presentación de mi gabinete en la Secretaría de Cultura, luego de la entonación del himno nacional, algunos de los presentes cantamos la marcha peronista.Fue espontáneo y no premeditado. Es cierto que era previsible, como también lo fue la reacción de quienes consideraron que el canto era inapropiado.De algún modo, en mi discurso de aquel día me anticipé a dichas reacciones, al agradecer el respeto o la tolerancia de quienes no participaron de la entonación de la famosa marcha que popularizaran millones de descamisados. Yo soy el Secretario de Cultura de todos los argentinos, y eso me honra.Pero la indignación que, en reiterados comentarios, dejan traslucir algunos intelectuales, me obliga a ofrecer mis disculpas inmediatamente.Pido perdón, en primer término, a Miguel Cané y a su memoria, ya que la sala que lleva su nombre fue ultrajada por los versos peronistas. El autor de Juvenilia, que fuera también impulsor de la ley que reprimió y expulsó del país a miles de obreros anarquistas en los tiempos del centenario, no vivió la segunda tiranía, pero seguramente reconocería de inmediato la barbarie y el gesto impúdico avalado (y entonado) por un Secretario de Cultura de la Nación.Me disculpo también con la familia Casares, que alguna vez habitó ese palacio de la calle Alvear y lo ofreció para ceremonias más cultas y refinadas, aunque no logró evitar que la clase ganadera que lo frecuentaba fuera merecedora del mote rastaquouère, por parte de visitantes tan ilustrados como Clemenceau. Seguramente Miguel Cané no pensó en aplicarle al culto y politizado escritor francés el rigor de la Ley de Residencia.Me excuso finalmente por no haber seguido las rigurosas normas que marcan de un modo estricto cómo debe entenderse la libertad de la cultura. Pido perdón por ser un nostálgico dirigista que pretenderá marcar desde el sillón de la calle Alvear los caminos impredecibles que toma la cultura. Para algunos críticos se trata de liberar de ataduras la potencia creadora de nuestros artistas. Todo debe ser posible, dicen, menos, por supuesto, cantar la marcha peronista.Es, parece, imperdonable haber pensado que como Secretario de Cultura debía expresar con sinceridad y transparencia una posición política, en lugar de tratar de agradar exclusivamente a quienes desde siempre impusieron la agenda cultural de la Argentina.¡Cuánta omnipotencia la mía al pensar que sí, que la política suele determinar la cultura de una sociedad! ¡Qué desatino creer que el ocultamiento de los desnudos de la Capilla Sixtina o las 300 películas que se pudieron filmar desde que se recuperó la autarquía del cine, tuvieron que ver con decisiones políticas!¿Cómo es posible además cometer la torpeza de citar en un discurso los nombres de Arturo Jauretche o Raúl Scalabrini Ortiz? ¿Por qué no recité algún párrafo de Jorge Luis Borges o hice algún comentario agudo sobre Michel Foucault o Antonio Gramsci? (a quienes por otra parte suelo leer con enriquecedora frecuencia). No lo hice y para peor, tuve la osadía de nombrar a Jorge Abelardo Ramos, a Jorge Enea Spilimbergo y a Norberto Galasso. ¡Qué atrevimiento poner sobre la mesa a los hombres que me inspiran! Para cuidarme, esas nobles paredes de la calle Alvear deberían haberme susurrado: Prudencia Coscia, ya corrés con desventaja desde tu apellido; demostrales que sos un dócil advenedizo, que agradece las dulces caricias de los que suelen brindar en estos salones.Pero no. Sabía la letra maldita y cuando se largaron algunos de mis compañeros y amigos a cantar la marchita, olvidé todas esas cosas y cometí una zoncera imperdonable. Seguramente surgió en mí ese sentimiento de revancha que, según dicen, nos anima sólo a nosotros y rara vez a quienes nos han censurado, encarcelado, proscripto, discriminado o difamado. Eso fue hace mucho, me aclaran.Y esto otro también: cuentan que Napoleón, una vez que se coronó Emperador, prohibió que sus ejércitos entonaran la irreverente marcha de los Sans Culottes. La censura duró hasta que el invierno ruso puso en retirada a sus legiones. En los días finales, autorizó la marcha que remitía a los jours de gloire de 1789, pero ya era tarde y las tropas rusas, prusianas e inglesas, volvieron a prohibir la marchita de los descamisados franceses.Curiosa paradoja. La marcha peronista fue un grito de los desplazados; nació casi como la contracara de la entonces orgullosa marsellesa que entonaban los manifestantes antiperonistas del '45.Olvidé que las marchas sólo se vuelven respetables cuando se cantan en otro idioma, y en especial cuando las revoluciones que las inspiraron triunfan. La historia, se sabe, siempre la escriben los ganadores. Y sería bueno recordar que los muchachos, aunque unidos, no siempre triunfamos, lo que se vuelve evidente para cualquiera que analice las variables económicas y sociales del '55 a esta parte.Pero como tampoco perdimos del todo y los últimos seis años hemos dado muchos pasos adelante, a veces caemos en la tentación y, orgullosos, damos un grito de corazón. Por todos esos exabruptos, me disculpo.Una melodía familiar e incorregible, me resuena involuntariamente en mi cabeza:Perdón, perdón... qué grande sos...


Publicado en "MIRADAS AL SUR" - 02/08/09

JUANA AZURDUY BOLIVIA

Nació en el cantón de Toroca en las cercanías de Chuquisaca, el 12 de julio de 1780. Ese año la ciudad de La Paz fue sitiada por Túpac Catari y Bartolina Sisa, alzados en armas en apoyo a Túpac Amaru. Durante su infancia su familia tiene un buen pasar. Ella aprenderá el quechua y el aymará. Trabajará en el campo, en las tareas de la casa, y se relacionará con los campesinos e indios. A la muerte de su madre primero y luego de su padre, su crianza quedará a cargo de sus tíos junto a su hermana Rosalía. Su adolescencia será conflictiva, ya que chocará con el conservadurismo de su tía, por lo que será enclaustrada en el Convento de Santa Teresa. Se rebelará contra la rígida disciplina, promoviendo reuniones clandestinas, donde conocerá la vida de Túpac Amaru y Micaela. Leerá la vida de Sor Juana Inés de la Cruz entre otros, lo que le llevará a la expulsión a los 8 meses de internada. De regreso a su región natal, conoce a Melchor Padilla, padre de su futuro marido, amigo de los indios y obediente de las leyes realistas, quien muere lejos de su casa, en una cárcel porteña, acusado de colaborar con otra rebelión indígena, en el año 1784. Ligados a la historia de la resistencia alto peruana, estos hitos biográficos de Padilla ejercerán una enorme influencia sobre la formación de Juana Azurduy.Manuel Padilla, hijo, establece una relación de profunda amistad con Juana. Éste frecuentó las universidades de Chuquisaca y compartió con Juana, su conocimiento por la revolución Francesa, las ideas republicanas, la lucha por la libertad, la igualdad, la fraternidad. Conoció los nombres de: Castells, Moreno, Monteagudo. El 8 de marzo de 1805 contrajeron matrimonio, y tuvieron tres hijos: Marino, Juliana y Mercedes.
Gozaron de una buena posición económica, pero Don Manuel como era criollo no pudo participar de cargos en el cabildo. Con la caída de Fernando VII bajo la ocupación de Napoleón, el 25 de mayo de 1809 se produjo la revolución de Potosí.Manuel Padilla se sumó a la resistencia y encabezó a los indios Chayanta y triunfó. Juró servir a la causa americana y vengó a los patriotas fusilados en el levantamiento de La Paz. Un años después el general Vicento Nieto asumió la Real Audiencia, y condenó a la cárcel y a las mazmorras a todos aquellos que participaron de los levantamientos, entre ellos Padilla. Juana defendió con rebenque en mano su propiedad ante los realistas. Al año siguiente de la Revolución de Mayo, Manuel Padilla se unió a Martín Miguel de Güemes, fueron la pesadilla del ejército realista. Doña Juana quiso acompañarlos pero estaba prohibida la presencia de mujeres en el ejército.Su casa fue confiscada y debió ocultarse en la casa de una amiga. Manuel Padilla se enfrentó con las tropas realistas utilizando el método de guerrillas, venció en varias oportunidades y su nombre comenzó a convertirse en leyenda. Hacia 1813 los revolucionarios ocuparon Potosí y Padilla fue el encargado de organizar el ejército, tarea a la cual se sumó ahora sí Juana. Su ejemplo hizo que muchas mujeres se sumaran a la gesta. "En poco tiempo, el prestigio de Juana Azurduy se incrementó a límites casi míticos: los soldados de Padilla veían en ella la conjunción de una madre y esposa ejemplar con la valerosa luchadora; los indígenas prácticamente la convirtieron en objeto de culto, como una presencia vívida de la propia Pachamama".Luego de la derrota de Vilcapugio y Ayohuma, la lucha se desplazó al nordeste de Bolivia, se le llamó la "Guerra de las Republiquetas". Durante este tiempo el cacique Juan Huallparrimachi, músico, poeta y descendiente de los incas, se unió a Juana Azurduy, fue su fiel lugarteniente. En el mes de marzo de 1814. Padilla y Azurduy vencieron a los realistas en Tarvita y Pomabamba. Pezuela, el jefe del ejército español, puso todo su batallón a perseguir a la pareja de caudillos. Las tropas revolucionarias debieron dividirse: Padilla se encaminó hacia La Laguna y Juana Azurduy se internó en una zona de pantanos con sus cuatro hijos pequeños. Allí se enfermaron cada uno de sus cuatro hijos, donde murieron Manuel y Mariano, antes de que Padilla y Juan Huallparrimachi, llegaran en auxilio. De vueltas en el refugio del valle de Segura murieron Juliana y Mercedes, las dos hijas, de fiebre palúdica y disentería. "Dicen los biógrafos que comienza aquí la guerra brutal contra los realistas:"Padilla es cruel, es sanguinario (...) La guerra se ha desatado bárbaramente; ya no es la ley del Talión la que prima, sino una ley más inhumana, por un muerto se exigen dos, por dos, cuatro", afirma Gantier". "Juana Azurduy está nuevamente embarazada cuando combate el 2 de agosto de 1814 con Padilla y su tropa, en el cerro de Carretas. Y Juana Azurduy sufre ya los dolores de parto cuando escucha las pisadas de la caballería realista entrando en Pitantora. Luisa Padilla, la última hija de los amantes guerreros, nace junto al Río Grande y experimenta ahora en brazos de su madre los ardores de la vida revolucionaria".Un grupo de suboficiales quisieron arrebatarle la caja con el tesoro de sesenta mil duros, el botín de guerra con el que contaban para su supervivencia las tropas revolucionarias, y que Juana Azurduy custodiaba con celoso fervor. Juana se alzó frente a ellos con su hija en brazos y la espada obsequiada por el General Belgrano.Feroz y decidida, montó a caballo con la pequeña Luisa y, juntas, se zambulleron en el río. Lograron llegar con vida a la otra orilla. La hija recién nacida quedó a cargo de Anastasia Mamani, una india que la cuidó durante el resto de los años en que su madre continuó luchando por la independencia americana. En 1816 Juana y su esposo, quienes tenían bajo sus órdenes 6000 indios, sitiaron por segunda vez la ciudad de Chuquisaca. Los realistas lograron poner fin al cerco, y en Tinteros, Manuel Ascencio Padilla encontró la muerte. Manuel Belgrano, en un hecho inédito, envió una carta donde la nombraba teniente coronel. La cabeza de Padilla fue exhibida en la plaza pública durante meses, ésta se convirtió en un símbolo de la resistencia. El 15 de mayo de 1817 Juana al frente de cientos de cholos la recuperó.Juana Azurduy intentó reorganizar la tropa sin recursos, acosada por el enemigo, perdió toda colaboración de los porteños. Juana decidió dirigirse a Salta a combatir junto a las tropas de Güemes, con quien estuvo tres años hasta ser sorprendida por la muerte de éste, en 1821. Decidió regresar junto a su hija de 6 años, pero recién en 1825 logró que el gobierno le dé cuatro mulas y cinco pesos para poder regresar. En 1825 se declaró la independencia de Bolivia, el mariscal Sucre fue nombrado presidente vitalicio. Este le otorgó a Juana una pensión, que le fue quitada en 1857 bajo el gobierno de José María Linares. Doña Juana terminó sus días olvidada y en la pobreza, el día 25 de mayo de 1962 cuando estaba por cumplir 82 años. Sus restos fueron exhumados 100 años después, para ser guardados en un mausoleo que se construyó en su homenaje.Esta carta fue escrita ocho años más tarde de la muerte de Güemes, cuando vagaba pobre y deprimida por las selvas del Chaco argentino:"A las muy honorables juntas Provinciales: Doña Juana Azurduy, coronada con el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Charcas, me presento y digo: Que para concitar la compasión de V. H. y llamar vuestra atención sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo inútil recorrer mi historia en el curso de la Revolución. Aunque animada de noble orgullo tam "Uno de los pocos momentos de felicidad fue aquel en que sorpresivamente Simón Bolívar, acompañado de Sucre, el caudillo Lanza y otros, se presentó en su humilde vivienda para expresarle su reconocimiento y homenaje a tan gran luchadora. El general venezolano la colmó de elogios en presencia de los demás, y dícese que le manifestó que la nueva república no debería llevar su propio apellido sino el de Padilla, y le concedió una pensión mensual de 60 pesos que luego Sucre aumentó a cien, respondiendo a la solicitud de la caudilla: "Sólo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable la pérdida de un marido sobre cuya tumba había jurado vengar su muerte y seguir su ejemplo; mas el cielo que señala ya el término de los tiranos, mediante la invencible espada de V.E. quiso regresase a mi casa donde he encontrado disipados mis intereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar mi subsistencia; en fin rodeada de una numerosa familia y de una tierna hija que no tiene más patrimonio que mis lágrimas; ellas son las que ahora me revisten de una gran confianza para presentar a V.E. la funesta lámina de mis desgracias, para que teniéndolas en consideración se digne ordenar el goce de la viudedad de mi finado marido el sueldo que por mi propia graduación puede corresponderme".